Resumen:
El documento aborda cómo el diagnóstico participativo es una herramienta que promueve la inclusión de todos los actores institucionales para identificar fortalezas y debilidades. Fomenta el diálogo y la reflexión colectiva, facilitando la toma de decisiones y el diseño de estrategias de mejora. Esta metodología contribuye a fortalecer la comunidad educativa, mejorar prácticas y generar un ambiente más colaborativo y efectivo en las instituciones.