Resumen:
“En este artículo, me interesa destacar estos dos aspectos, la crisis de seguridad que involucran los hechos de Ayotzinapa y, por otro lado, de manera principal, las emergentes respuestas de actores locales organizados para enfrentarla, subrayando en particular el notable papel de las policías comunitarias que desnudan al Estado y evidencian el fracaso de sus políticas de seguridad pública. […] Aquí abordo esta doble dimensión, de violencia y resistencia, con el fin de mostrar que los hechos de Iguala además de hacer evidente la narco-política, ponen en el escenario público la ética política que moviliza a la ciudadanía y a los pueblos indígenas de Guerrero.”