Resumen:
"Los cursos de preparación al matrimonio son un signo de la preocupación de la Iglesia Madre por sus hijos. En este momento tan crucial para la vida de los futuros esposos es importante una presencia eclesial significativa –un sacerdote y varios matrimonios– y han de tener en cuenta la diversidad de situaciones respecto a la fe y la vida religiosa de las personas que acuden a ellos."